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ahorr.ai · Glosario

Qué es la potencia eléctrica (kW) y cómo elegir la tuya

ahorr.aiLinkedIn·Auditor forense de facturas energéticas (equipo editorial)

Definición

La potencia eléctrica es la cantidad de electricidad que tu instalación puede entregar de golpe, es decir, cuántos aparatos puedes tener encendidos a la vez. Se mide en kilovatios (kW). En tu factura aparece como potencia contratada y marca el término fijo: lo pagas cada mes consumas o no.

Transparencia y fuentes

Autoría, metodología y fuentes oficiales (para verificar).

Actualizado: 30 de mayo de 2026

Autoría

Equipo ahorr.ai

Auditoría energética (España)

Metodología orientada a decisión: separar coste fijo/variable, detectar extras y comparar opciones con números claros.

Metodología

  • Separamos coste fijo (potencia/término fijo), energía y cargos/impuestos.
  • Buscamos sobrecostes típicos: potencia sobredimensionada, servicios extra, lecturas estimadas.
  • Damos pasos accionables (qué tocar primero) con ejemplos orientativos, no promesas.
  • Enlazamos fuentes oficiales y marcamos lo que puede variar por comercializadora.

Información orientativa (España). Comprueba condiciones con tu comercializadora: precios, peajes, cargos e impuestos pueden variar.

Qué es la potencia contratada y por qué la pagas todos los meses

La potencia contratada es el tope de kW que tu casa puede usar en un mismo instante. La pagas como un coste fijo mensual porque reservas esa capacidad en la red: esté tu casa llena o vacía, la compañía te garantiza que puedes encenderlo todo. Por eso una potencia alta encarece la factura aunque consumas poco. El control lo lleva el ICP (Interruptor de Control de Potencia): si superas el límite, salta y corta la luz hasta que apagas algo.

  • Se mide en kW y fija el término de potencia, la parte de la factura que no depende de tu consumo.
  • La red la reserva la distribuidora, pero tú la pagas a tu comercializadora.
  • En la tarifa doméstica 2.0TD puedes contratar dos potencias: una para punta (P1) y otra para valle (P2).
  • Si la subes o bajas demasiado, lo notas: o pagas de más cada mes o se te van los plomos.

Cómo calcular cuántos kW necesitas de verdad

No sumes la potencia de todos los aparatos de casa: suma solo los que de verdad coinciden encendidos. Nadie usa a la vez el horno, la vitro, la lavadora, el secador y el aire. Por eso se aplica un factor de simultaneidad: una estimación de cuántos funcionan al mismo tiempo. El mejor dato real lo tienes en el área de cliente de tu distribuidora, que guarda tus picos de potencia (maxímetro). Mira el máximo de los últimos meses y deja un pequeño margen por encima.

  • Identifica tus 3 o 4 aparatos de mayor consumo (horno ~2,2 kW, vitro ~2 kW, termo ~1,5 kW).
  • No los sumes todos: aplica un factor de simultaneidad, normalmente entre 0,2 y 0,4 según tus hábitos.
  • Mira el histórico de picos en tu distribuidora: si nunca pasas de 3,5 kW, no necesitas 5,75 kW.
  • Sube un tramo solo si tienes calefacción eléctrica, aerotermia o coche eléctrico cargando en casa.

Potencia y energía no son lo mismo (y se pagan distinto)

En tu factura hay dos costes que la gente confunde. La potencia (kW) es la capacidad disponible y se paga como término fijo: siempre igual, uses la luz o no. La energía (kWh) es el consumo real y se paga como término variable: cuanto más enciendes, más sube. Bajar la potencia recorta el fijo todos los meses sin tocar tu confort; ahorrar energía depende de tus hábitos. Confundirlos lleva a errores caros, como subir la potencia cuando lo que dispara la factura es el consumo nocturno.

  • Potencia (kW): término fijo, pagas por tener capacidad disponible.
  • Energía (kWh): término variable, pagas por lo que realmente consumes.
  • Ajustar la potencia es un cambio de contrato; ahorrar energía es cambiar hábitos.
  • En 2.0TD la energía tiene 3 periodos (punta, llano y valle); el más barato es el valle nocturno.

Señales de que tu potencia está mal ajustada

Hay dos síntomas claros y opuestos. Si nunca se te van los plomos ni con la lavadora y el horno a la vez, probablemente tienes potencia de sobra y pagas un fijo inflado. Si en cambio saltan al juntar dos electrodomésticos grandes, te has quedado corto. La pista más fiable está en tu factura y en el maxímetro de tu distribuidora: ahí ves tu pico real frente a lo que tienes contratado. Una diferencia de 1 o 2 kW de más suele costar varias decenas de euros al año.

  • Pagas de más: nunca salta el ICP aunque enciendas varios aparatos grandes a la vez.
  • Te quedas corto: saltan los plomos al juntar horno, vitro o aire acondicionado.
  • Comprueba tu pico real en el maxímetro de la distribuidora antes de cambiar nada.
  • Bajar la potencia ajustada al pico real recorta el término fijo cada mes, sin perder confort.

Cómo bajar (o subir) la potencia paso a paso

El cambio se pide a tu comercializadora, que lo tramita con la distribuidora. Bajar la potencia suele tener un coste pequeño y único (tramitación y, si la hay, reprogramación del ICP). Subirla sale más caro, porque puede implicar derechos de acceso y extensión por cada kW que añades. Solo puedes solicitar un cambio de potencia una vez al año si lo haces a la baja por encima de ciertos límites, así que conviene acertar. Antes de pedirlo, audita tu factura para confirmar cuántos kW usas de verdad.

  • Pide el cambio a tu comercializadora; ella coordina con la distribuidora dueña del contador.
  • Bajarla es barato y rápido; subirla puede sumar derechos de acceso y extensión por kW.
  • Revisa si tu cuadro admite el nuevo valor: a veces hace falta cambiar el ICP o el automático.
  • Confirma tu pico real con una auditoría antes de tramitar, para no quedarte corto al ajustar.

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Preguntas frecuentes

En un piso medio sin calefacción eléctrica suele bastar con 3,45 a 4,6 kW. Las viviendas con horno, vitrocerámica y aire acondicionado funcionando a la vez pueden necesitar 5,75 kW. La cifra exacta depende de tus aparatos y de cuántos uses al mismo tiempo, no de los metros de la casa.
Sí. En la tarifa doméstica 2.0TD puedes contratar una potencia para el periodo punta (P1) y otra distinta para el valle (P2). Es útil si cargas el coche eléctrico o usas acumuladores de noche, cuando hay más margen de potencia disponible.
Bajarla es barato: pagas un coste único de tramitación, normalmente unos pocos euros, sin obras. Subirla puede salir más caro porque añade derechos de acceso y de extensión por cada kW que incrementas. Pide a tu comercializadora el importe exacto antes de tramitar.
Que salte el ICP de forma repetida significa que tu potencia se queda corta para lo que enciendes a la vez. Tienes dos opciones: subir un tramo la potencia o escalonar el uso de los aparatos grandes (no juntar horno, lavadora y vitro). Antes de subir, comprueba si es algo puntual o habitual.
No. La calidad y el voltaje de la electricidad no cambian. Lo único que varía es el tope de aparatos que puedes tener encendidos a la vez. Si ajustas la potencia a tu pico real, no notarás diferencia en el día a día y pagarás menos término fijo.
Entra en el área de cliente de tu distribuidora (no de la comercializadora) y busca el histórico de tu maxímetro: registra los picos de potencia de cada mes. Si tu máximo real está muy por debajo de lo contratado, tienes margen para bajar y pagar menos.

Avisos

  • Información orientativa para España, no asesoramiento contractual. Las cifras de kW y los costes de cambio de potencia son ejemplos ilustrativos: confirma tu potencia real en el maxímetro de tu distribuidora y los importes exactos con tu comercializadora antes de tramitar cambios.